La inflación en México concluyó 2025 con una variación anual de 3.69 por ciento, el nivel más bajo para un cierre de año en los últimos cinco años, impulsada principalmente por el buen comportamiento de los precios agropecuarios, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el resultado estuvo por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaban una inflación cercana a 3.8 por ciento frente a diciembre de 2024. Además, el dato se ubicó dentro del rango objetivo del Banco de México, establecido en 3 por ciento con un margen de ±1 punto porcentual. La última vez que la inflación cerró un año en un nivel menor fue en 2020, cuando alcanzó 3.15 por ciento anual.
Pese al entorno general de desaceleración, algunos productos alimenticios continuaron encareciéndose de forma significativa. En los últimos 12 meses, el precio del bistec de res aumentó 17.60 por ciento, la carne molida 16.51 por ciento, el retazo de res 18.45 por ciento y las vísceras 19.27 por ciento. El jamón, por su parte, registró un incremento anual de 10.09 por ciento.
Los servicios relacionados con el consumo fuera del hogar también mostraron presiones importantes. Loncherías, taquerías y torterías cerraron el año con una inflación anual de 8.54 por ciento, una variación que duplicó e incluso triplicó la inflación general.
En diciembre, el aumento mensual de los precios al consumidor fue de 0.23 por ciento, el registro más bajo para un último mes del año desde 2012, reflejando una moderación adicional hacia el cierre del ejercicio.
Inflación subyacente sigue elevada
El índice subyacente, que excluye productos energéticos y alimentos frescos y es considerado un mejor indicador de la tendencia de mediano y largo plazo, cerró 2025 con una variación anual de 4.33 por ciento, por encima del objetivo del banco central. Este nivel fue el más alto desde 2023, cuando alcanzó 5.09 por ciento.
Los principales rubros que presionaron la inflación subyacente fueron educación (5.82 por ciento anual), alimentos, bebidas y tabaco (5.22 por ciento) y otros servicios —que incluyen restaurantes, telefonía móvil, mantenimiento de automóvil, consultas médicas y servicios turísticos— con 5.11 por ciento, todos por encima del umbral de 5 por ciento.
En contraste, el índice no subyacente, que integra productos agropecuarios y energéticos, se desaceleró a 1.61 por ciento anual, desde 1.73 por ciento en noviembre, su mejor desempeño desde 2020 (1.18 por ciento). Este resultado estuvo respaldado por una caída de 5.62 por ciento en los precios de frutas y verduras, favorecida por la ausencia de sequías durante 2025.
Balance del año y perspectivas
Durante 2025, la inflación mostró menor volatilidad, aunque se mantuvo de forma persistente por encima del objetivo puntual de 3 por ciento del Banco de México. El año comenzó con una inflación de 3.59 por ciento, que fue aumentando hasta alcanzar su punto máximo en mayo, con 4.42 por ciento, reflejando diversas presiones económicas, explicó Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex.
Hacia adelante, Laura Díaz, analista económica de Banamex, anticipó un repunte de la inflación anual en los primeros meses de 2026, derivado de los incrementos en impuestos y aranceles que entraron en vigor el 1º de enero, con un impacto principal en el componente de mercancías.
No obstante, señaló que estas presiones podrían mitigarse a lo largo del año por factores como la apreciación del tipo de cambio, la baja inflación de precios al productor y un crecimiento económico moderado.

