Organizaciones empresariales de Estados Unidos y Canadá han manifestado su respaldo a la permanencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque algunas consideran que, además de mantenerse, el acuerdo debe fortalecerse mediante ajustes puntuales.
De acuerdo con posturas enviadas a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y con posicionamientos difundidos de manera independiente, el sector privado norteamericano coincide en que el acuerdo trilateral sigue siendo estratégico para la región.
En diciembre pasado, Charles Crain, vicepresidente ejecutivo de polÃtica de la Asociación Nacional de Manufactureros (NAM), una de las organizaciones industriales más influyentes de Estados Unidos, afirmó que el T-MEC es clave para el crecimiento del sector manufacturero estadounidense. Señaló que el tratado amplÃa las oportunidades de comercialización en América del Norte y refuerza la competitividad global de la industria.
La propia NAM ha subrayado que el T-MEC representa el acuerdo comercial más favorable para la manufactura en la historia de Estados Unidos y ha planteado que los tres paÃses deben trabajar de manera conjunta para preservarlo, incorporando algunos cambios especÃficos que lo fortalezcan.
Según cifras del organismo, México y Canadá adquieren más de un tercio del total de las exportaciones manufactureras estadounidenses y, además, proveen insumos industriales esenciales —como materiales, autopartes, maquinaria y equipo— que son fundamentales para el funcionamiento de las fábricas en Estados Unidos.
Por su parte, la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles (NADA) y su división de Concesionarios de Camiones (ATD) señalaron ante la USTR que el proceso de revisión del tratado debe aprovecharse para reforzar y modernizar el T-MEC, asegurar la cooperación continua entre los principales socios comerciales de Estados Unidos e incentivar la producción automotriz dentro de América del Norte. Destacaron que esta colaboración contribuye directamente al crecimiento económico, la generación de empleo y la seguridad nacional del paÃs.
En la misma lÃnea, la Asociación del Aluminio sostuvo que el acuerdo puede impulsar aún más la manufactura regional si se perfeccionan las normas de origen del aluminio y se refuerzan los mecanismos de cumplimiento. Según el organismo, medidas de este tipo ayudarÃan a garantizar que los beneficios del tratado favorezcan a productores y trabajadores norteamericanos, evitando que sean aprovechados por la industria china del aluminio, respaldada por el Estado.
El respaldo empresarial al T-MEC también ha sido expresado por diversas cámaras estatales de comercio, entre ellas la California Chamber of Commerce, la Connecticut Business & Industry Association, las cámaras de comercio de Delaware, Pensilvania, Colorado y Kentucky, entre otras.
A estas voces se suman importantes organizaciones del sector agropecuario y comercial, como la American Farm Bureau Federation, la National Corn Growers Association, la National Pork Producers Council, la National Cattlemen’s Beef Association, asà como asociaciones de granos, trigo, comercio minorista y distribución agrÃcola, que coinciden en la importancia de mantener y fortalecer el acuerdo trilateral.

