La ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza ha provocado una caída del 41 % en los nacimientos, además de un aumento significativo en muertes maternas, abortos espontáneos, mortalidad neonatal y partos prematuros, de acuerdo con dos informes citados este miércoles por The Guardian.
Los estudios fueron elaborados por Médicos por los Derechos Humanos, en colaboración con la Clínica Global de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago, y por Médicos por los Derechos Humanos–Israel (PHRI). En ellos se documenta cómo el conflicto ha devastado la atención materna y neonatal, forzando a mujeres a dar a luz en condiciones extremadamente peligrosas y con un sistema de salud “sistemáticamente desmantelado”.
Según los investigadores, las consecuencias observadas responden a “una intención deliberada de impedir los nacimientos entre los palestinos”, lo que —afirman— cumple con criterios legales establecidos en la Convención sobre el Genocidio.
Los informes recopilan testimonios de mujeres, datos sanitarios y reportes de campo. Entre enero y junio de 2025 se registraron, según estas organizaciones, aproximadamente 2.600 abortos espontáneos, 220 muertes relacionadas con el embarazo, 1.460 nacimientos prematuros, más de 1.700 recién nacidos con bajo peso y alrededor de 2.500 bebés que requirieron cuidados intensivos neonatales.
Lama Bakri, integrante de PHRI, señaló que estas cifras reflejan “un deterioro impactante” frente a la situación previa a la guerra y son consecuencia directa del trauma prolongado, el hambre, el desplazamiento forzado y el colapso de los servicios de salud materna en Gaza.

