La ciudad de Gaza enfrenta una grave emergencia hídrica como consecuencia de los daños ocasionados al sistema de distribución de agua durante los recientes ataques israelíes, denunciaron autoridades del enclave palestino. De manera paralela, en la zona de Khirbet al Sidra, en la Cisjordania reocupada, colonos israelíes incendiaron viviendas de comunidades beduinas, dejando al menos cuatro personas heridas, entre ellas dos activistas extranjeros.
De acuerdo con un comunicado oficial, equipos técnicos detectaron una fisura de gran magnitud en una tubería principal ubicada en el sector oriental de la gobernación de Gaza. Esta afectación provocó la suspensión del suministro de agua potable a miles de hogares en distintos barrios, incluidos Zeitoun, Shujaiya, Sabra y varias zonas del occidente de la ciudad.
Las autoridades locales subrayaron que esta situación se produce en un contexto particularmente crítico para la población, que ya enfrenta condiciones de vida extremadamente difíciles debido a las reiteradas violaciones del alto el fuego acordado el pasado 10 de octubre, atribuidas a Israel.
Operaciones militares y nuevos enfrentamientos
En el sur de la Franja, el ejército israelí mantuvo acciones de demolición y bombardeos de artillería en Rafah. Según el Ministerio de Salud palestino, desde la firma del acuerdo se han registrado al menos 464 personas fallecidas y mil 275 heridas.
También se reportaron disparos contra el campamento de refugiados de Al Bureij, así como ataques de artillería en la ciudad de Jan Yunis. De igual forma, tanques israelíes ingresaron a Jabaliya. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre víctimas mortales o heridos en estos últimos incidentes.
En cuanto a la agresión contra la aldea beduina situada al norte de Jerusalén, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que efectivos militares y policiales que acudieron al lugar hallaron un vehículo israelí presuntamente utilizado por los agresores para huir. En su interior se encontraron varios bastones policiales, según detalló el ejército.
Uno de los activistas heridos, el rabino Arik Ascherman, difundió en redes sociales grabaciones del ataque, en las que se escuchan disparos, gritos de personas y animales, imágenes que han circulado ampliamente en plataformas digitales.

