La FIFA reprocha el comportamiento “inaceptable” de Senegal en la caótica final de la Copa Africana

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, calificó como “inaceptable” la conducta protagonizada por Senegal durante la final de la Copa Africana de Naciones, luego de que el equipo abandonara el terreno de juego para protestar por decisiones arbitrales antes de terminar consagrándose campeón en medio de un escenario caótico.

Infantino cuestionó el accionar del cuerpo técnico, los jugadores y parte de la afición senegalesa tras el final del tiempo reglamentario del duelo ante Marruecos, anfitrión del torneo, un hecho que consideró impropio de una final internacional.

“Las escenas desagradables vistas el domingo deben ser condenadas y no deben repetirse nunca”, escribió el dirigente en su cuenta de Instagram, tras asistir al partido disputado en Rabat. Además, expresó su expectativa de que los órganos disciplinarios de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) adopten las sanciones correspondientes.

La CAF también se pronunció en términos similares y señaló, mediante un comunicado, que los hechos son inaceptables. La entidad informó que revisa todo el material audiovisual y que remitirá el caso a las instancias competentes para que se tomen medidas contra los responsables.

El entrenador de Senegal, Pape Thiaw, podría enfrentar sanciones severas por haber ordenado a sus jugadores retirarse al vestuario cuando a Marruecos se le concedió un penal en el tiempo de descuento, decisión que provocó una interrupción cercana a los 15 minutos. Aún no está definido si una eventual sanción se limitaría a competiciones africanas o si también tendría impacto en el Mundial de la FIFA que se disputará en Norteamérica, donde Senegal debutará ante Francia el 16 de junio en el estadio MetLife, y luego enfrentará a Noruega.

La tensión se desató cuando a Senegal le anularon un gol que parecía darle el título en los primeros instantes del tiempo añadido, tras una falta señalada por el árbitro. Minutos después, y tras revisión del VAR, Marruecos obtuvo un penalti al considerar que Brahim Díaz fue derribado dentro del área durante un tiro de esquina. La decisión avivó la sensación, entre los rivales, de que el conjunto local había sido favorecido a lo largo del torneo, que además sirve como vitrina de cara a la coorganización del Mundial de 2034.

La protesta llevó a que Thiaw incentivara a su equipo a abandonar el campo para impedir la ejecución del penal. En paralelo, se registraron enfrentamientos entre aficionados senegaleses y la policía en otro sector del estadio.

“Es inaceptable abandonar el campo de juego de esta manera, y la violencia no puede ser tolerada en nuestro deporte”, enfatizó Infantino, quien recalcó que las decisiones arbitrales deben respetarse y que los equipos están obligados a competir dentro de las reglas, pues de lo contrario se pone en riesgo la esencia del fútbol.

Por su parte, el técnico de Marruecos, Walid Regragui, calificó los hechos como una imagen “vergonzosa” para el fútbol africano ante los ojos del mundo.

Cuando el partido se reanudó, en el inusual minuto 24 del tiempo de descuento, Brahim Díaz ejecutó el penal con una Panenka débil y predecible, que fue atajada sin mayores dificultades por el arquero senegalés Édouard Mendy. El encuentro se extendió al tiempo extra y Senegal terminó imponiéndose cuatro minutos después con un gol de Pape Gueye.

Pese a las críticas, Infantino también felicitó a Senegal por el título y envió sus buenos deseos al presidente de su federación, Abdoulaye Fall, recordando que el éxito deportivo debe ir acompañado de responsabilidad y de un comportamiento ejemplar para los aficionados y el público global.

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