Mientras la Comisión Disciplinaria de la FIFA analiza eventuales sanciones contra el seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, por haber instado a sus jugadores a retirarse del campo durante la final de la Copa Africana de Naciones frente a Marruecos, la selección campeona fue recibida como héroe nacional en un multitudinario desfile por las calles de Dakar.
Los Leones de la Teranga recorrieron la capital a bordo de un autobús descapotable, avanzando lentamente entre una marea humana que los recibió con vuvuzelas, bocinas, cánticos y aplausos. Decenas de miles de aficionados, muchos con camisetas verdes de la selección, acompañaron la caravana. Desde un vehículo de dos pisos, los jugadores se turnaron para alzar el trofeo continental y la bandera nacional, saludando y agradeciendo el respaldo popular.
La celebración desbordó las calles. Algunos seguidores escalaron vallas publicitarias y se subieron a los techos de automóviles para ver pasar a sus ídolos. “No podíamos faltar. Vinimos a darles las gracias por este título que coloca a Senegal en lo más alto del futbol africano”, comentó Pape Lo, quien recorrió 200 kilómetros desde Touba para sumarse al festejo.
Para Marcel Ndecky, otro de los asistentes, el triunfo tiene un significado especial. “Es nuestro segundo campeonato, pero ganarlo en Marruecos lo hace aún más importante. El equipo mostró carácter y orgullo para quedarse con la copa. Se ganaron el respeto de todo el país”, afirmó.
Senegal había conquistado su primera Copa Africana de Naciones en 2022, tras imponerse a Egipto en penales. De cara a la edición de 2026, este nuevo título reafirma su lugar entre las potencias del continente. Para el empresario Ameth Mbaye, la celebración va más allá del deporte. “Este ambiente refleja el patriotismo del pueblo senegalés”, señaló. “También deja claro que debemos invertir más en el deporte y demuestra la fuerza y determinación de nuestra juventud”.
La selección arribó al aeropuerto internacional de Dakar durante la madrugada, donde fue recibida por el presidente Bassirou Diomaye Faye. El mandatario elogió el desempeño del equipo y su comportamiento dentro y fuera de la cancha. “Jugaron con valentía, ofrecieron un futbol atractivo y se condujeron de manera ejemplar. El país sólo puede sentirse orgulloso de ustedes”, expresó.
En la final ante Marruecos, Pape Gueye marcó el gol decisivo en el tiempo extra. El encuentro estuvo cargado de tensión hasta el final, al punto de que algunos aficionados intentaron invadir el terreno de juego en los últimos minutos. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, calificó el lunes como “inaceptable” la decisión del conjunto senegalés de abandonar momentáneamente el campo tras un penal señalado en tiempo de compensación.
Entre los seguidores, sin embargo, el sentimiento fue de respaldo absoluto. “Los marroquíes no respetaron a Senegal, pero nosotros no buscamos problemas”, coincidieron varios aficionados durante el festejo.

