Familiares de los 43 normalistas marchan a la Basílica de Guadalupe para renovar su esperanza

A 11 años y tres meses de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, madres y padres de los jóvenes realizan una nueva marcha hacia la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, como un acto de fe y resistencia en medio del prolongado desgaste físico y emocional que ha marcado su lucha.

El contingente partió desde la Glorieta de Peralvillo y avanzó por la Calzada de Guadalupe portando pancartas con los rostros de sus hijos y consignas que, con el paso de los años, se han convertido en símbolo de su exigencia: “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”. La movilización culminará con una misa en el templo del Tepeyac, que será oficiada por el obispo emérito Raúl Vera.

Melitón Ortega, vocero del Comité de Padres y Madres de los 43, explicó que esta peregrinación representa un espacio para recuperar fuerzas tras más de una década de búsqueda ininterrumpida. Reconoció que el último año ha sido particularmente duro, no solo por la falta de avances definitivos en el esclarecimiento del caso, sino también por el deterioro en la salud de varios familiares y la muerte de algunos de ellos sin haber obtenido respuestas.

Recordó que uno de los golpes más recientes ocurrió a inicios de este mes, con el fallecimiento de Genoveva Sánchez Peralta, madre de Israel Caballero Sánchez, uno de los normalistas desaparecidos. “Es un dolor que se suma al dolor que cargamos desde hace 11 años”, expresó.

“Esta es ya la acción 135 que realizamos para llegar a la Basílica. Venimos de un desgaste acumulado, pero especialmente este 2025 ha sido muy difícil en lo físico y en lo emocional. Año con año venimos aquí para recuperar fuerza, energía y, sobre todo, para fortalecer la fe de que esta lucha vale la pena”, afirmó Ortega antes de iniciar la marcha.

El vocero también destacó como un avance reciente la apertura mostrada por la presidenta Claudia Sheinbaum para que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) pueda retomar las investigaciones del caso Ayotzinapa. Para las familias, dijo, este posible regreso es clave para reactivar líneas de investigación que permanecen inconclusas.

“Para nosotros es importante porque así se pueden seguir jalando los hilos que están ahí y avanzar hacia la verdad de lo que pasó con los 43”, señaló. Sin embargo, fue enfático en que la confianza no se decreta. “La esperanza no puede surgir de la nada; tiene que construirse a partir de acciones concretas de la autoridad”.

En ese mismo sentido se pronunció María de Jesús Tlatempa, madre de José Eduardo Bartolo. Si bien consideró positivo el eventual regreso del GIEI, subrayó que sin una verdadera disposición del gobierno federal, los esfuerzos podrían quedarse nuevamente a medias. “Se necesita voluntad real para que ellos puedan trabajar y para que, por fin, se llegue a la verdad”, dijo.

A la movilización se sumaron estudiantes normalistas, integrantes de organizaciones sociales y solidarias, así como Isidoro Vicario, miembro del equipo legal que acompaña a las familias desde los primeros años del proceso.

Como ha ocurrido en cada aniversario y en cada marcha, los padres y madres reiteraron su exigencia de verdad y justicia por los hechos ocurridos entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Once años después, la consigna sigue intacta y la demanda es la misma: la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

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