Rusia, Ucrania y Estados Unidos abren negociaciones en Abu Dabi bajo estricta reserva y con expectativas limitadas

Representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos iniciaron este viernes una ronda de conversaciones en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, en un ambiente marcado por el hermetismo y el escepticismo de analistas internacionales sobre la posibilidad de avances sustanciales.

De acuerdo con autoridades emiratíes, las delegaciones están encabezadas por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, y Ígor Kostiukov, jefe de la inteligencia militar rusa. Ambos expondrán sus posiciones este sábado ante Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump, principal promotor del encuentro.

Por la composición de los equipos negociadores, se anticipa que las conversaciones se concentren en aspectos técnicos, como un eventual intercambio de prisioneros de guerra, más que en un acuerdo político de fondo para poner fin al conflicto.

Moscú fija condiciones previas para cualquier arreglo político

Horas antes del inicio formal de las reuniones, el presidente ruso Vladimir Putin sostuvo en Moscú un encuentro de más de tres horas con Witkoff y Kushner. Al término de esa reunión, Yuri Ushakov, asesor de política exterior y defensa del Kremlin, dejó clara la postura rusa: sin resolver previamente la cuestión territorial conforme a los llamados “entendimientos de Anchorage”, no habrá negociación política.

Según Ushakov, Rusia continuará persiguiendo los objetivos de su “operación militar especial” por la vía militar. Desde el encuentro entre Putin y Trump en Alaska, en agosto de 2025, Moscú ha hecho referencia recurrente a esos “entendimientos”, cuyo contenido no ha sido explicado públicamente.

Este viernes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, evitó dar detalles al respecto y se limitó a reiterar una exigencia clave: la retirada de las tropas ucranianas del Donbás, en las zonas de Donetsk y Lugansk que aún no controla Rusia.

Demandas rusas y margen reducido para acuerdos

Con ese marco, la delegación rusa llegó a Abu Dabi para insistir en las condiciones planteadas por Putin: que Ucrania ceda por completo las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia; que la comunidad internacional reconozca esos territorios —así como Crimea— como parte de Rusia; que Kiev renuncie a ingresar en la OTAN y reduzca de manera significativa su capacidad militar.

Expertos consideran estas demandas inaceptables para Ucrania mientras no se produzca un colapso militar en el frente de batalla, lo que reduce las posibilidades de avances relevantes.

Escepticismo sobre una posible tregua energética

En ese contexto, observadores internacionales ven poco probable que prospere una propuesta ucraniana —filtrada al Financial Times— que plantearía una tregua temporal en los ataques a infraestructuras energéticas, a cambio de que Kiev se abstenga de atacar refinerías y petroleros rusos.

Analistas como el politólogo Aleksandr Morozov, exiliado en Praga, sostienen que Rusia aceptó participar en la reunión principalmente para no tensar su relación con Trump, mientras continúa los bombardeos sobre la infraestructura energética ucraniana, un punto crítico en pleno invierno, cuando millones de civiles enfrentan cortes de electricidad, agua y calefacción con temperaturas extremas.

Contactos paralelos sobre cooperación económica

De manera paralela a las negociaciones políticas, Steve Witkoff sostuvo un encuentro con Kiril Dmitriev, asesor del Kremlin en materia de inversiones y proyectos económicos, para analizar escenarios de cooperación económica futura una vez concluya la guerra.

Por ahora, el balance preliminar apunta a que la cita en Abu Dabi podría cerrar con resultados limitados, centrados más en gestos diplomáticos que en un avance real hacia el fin del conflicto.

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