México fortalece su reputación como plataforma comercial por menores aranceles, señala economista

México está consolidándose como un destino atractivo para el comercio internacional gracias a que los aranceles impuestos por Estados Unidos a sus productos son inferiores a los aplicados a otros países, en particular a China, afirmó Carlos Capistrán, economista en jefe para México, Latinoamérica y Canadá de Bank of America.

Durante una conferencia virtual desde Nueva York, el especialista rechazó la idea de que México esté perdiendo atractivo como proveedor del mercado estadounidense. Por el contrario, sostuvo que el país ha mejorado su posición relativa, ya que su arancel efectivo es más bajo frente a otras economías que compiten por ese mismo mercado.

Capistrán explicó que México y China son competidores directos en la exportación de manufacturas hacia Estados Unidos. Sin embargo, mientras las tarifas aplicadas a productos chinos se han elevado a niveles de entre 30 y 40 %, las de México rondan apenas el 5 %. Recordó que hace una década ambos países enfrentaban aranceles nulos, pero hoy la diferencia juega a favor de México.

En ese contexto, consideró que el país debe actuar con decisión para capitalizar esta coyuntura favorable, ya que se encuentra entre los más beneficiados por la reconfiguración del comercio internacional y tiene margen para acelerar su crecimiento económico.

El economista añadió que, desde la óptica de los inversionistas extranjeros, México presenta un perfil de riesgo competitivo frente a otras economías latinoamericanas como Brasil y Colombia. De acuerdo con su experiencia, los mercados perciben al país como una opción relativamente estable en comparación con sus pares regionales.

No obstante, Capistrán advirtió que el principal obstáculo para un mayor dinamismo económico sigue siendo la baja productividad. Señaló que en la última década esta ha acumulado una caída cercana al 8 %, lo que ha limitado el crecimiento del país. Durante varios años, México creció en promedio alrededor de 2 %, una tasa que calificó como insuficiente, y en años recientes ese promedio se ha reducido a cerca de 1 % anual.

Para 2026, Bank of America prevé que la economía mexicana crezca 1.2 %, lo que implicaría una recuperación moderada frente al avance estimado de 0.4 % en 2025.

Capistrán también destacó que el crecimiento del PIB per cápita en México se ha mantenido prácticamente estancado durante los últimos 10 años, mientras que en el mismo periodo China registró un aumento de 70 %, Estados Unidos de 20 % y Chile de 10 %. A su juicio, este rezago confirma que el problema estructural del país es la falta de avances sostenidos en productividad.

Entre las medidas necesarias para revertir esta situación, mencionó una mayor inversión en capital humano, el impulso a empresas con capacidad de crecer y escalar, así como el fortalecimiento de la infraestructura física y digital. Asimismo, subrayó la importancia de garantizar insumos estratégicos como la energía, acelerar la adopción tecnológica y reforzar las instituciones y el Estado de Derecho.

Revisiones más frecuentes del T-MEC

En relación con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Capistrán anticipó que las revisiones que iniciarán a partir del 1 de julio podrían volverse más frecuentes, incluso anuales. Aun así, estimó que el acuerdo se mantendrá vigente y continuará operando como un marco trilateral, aunque con discusiones recurrentes en temas sensibles como el energético.

Advirtió que esta dinámica implicará que la incertidumbre no desaparezca por completo, lo que podría traducirse en mayor volatilidad para el tipo de cambio. En el corto plazo, prevé que el peso mexicano siga mostrando fortaleza frente al dólar, pero que en la segunda mitad del año podría presentarse una ligera depreciación debido a la revisión del T-MEC y a posibles recortes en la tasa de interés del Banco de México.

Según sus estimaciones, el tipo de cambio podría cerrar el año en torno a 18.25 pesos por dólar, un nivel que todavía consideró sólido.

Finalmente, resaltó que el peso mexicano sigue siendo una de las monedas más demandadas a nivel global, en buena medida por el grado de inversión que mantiene el país, a diferencia de economías como Brasil y Colombia. Esta condición, explicó, continúa atrayendo inversionistas y contribuye a sostener la fortaleza de la moneda.

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