Más de 3.7 millones de ciudadanos costarricenses acuden este domingo a las urnas para elegir presidente, en una contienda con 20 aspirantes, donde la candidata oficialista y de línea conservadora Laura Fernández aparece como la principal favorita.
Fernández lidera la intención de voto con 44 por ciento, según un sondeo de la Universidad de Costa Rica (UCR), divulgado esta semana. El porcentaje sería suficiente para ganar en primera vuelta, ya que la legislación electoral exige al menos 40 por ciento de los sufragios para evitar un balotaje. En una medición anterior, publicada el 21 de enero, la misma universidad situaba su respaldo en 40 por ciento, lo que confirma una tendencia al alza.
En el segundo lugar se ubica el economista Álvaro Ramos, de orientación socialdemócrata, con 9.2 por ciento, frente al 6.6 por ciento que registraba en el estudio previo. Le sigue la arquitecta Claudia Dobles, con 8.6 por ciento. Mientras tanto, el grupo de votantes indecisos descendió de 32 a 26 por ciento, de acuerdo con el mismo sondeo.
Seguridad y “mano dura” como eje central
Con 39 años, Fernández es politóloga y considerada la heredera política del presidente Rodrigo Chaves, uno de los mandatarios más populares del país. Su campaña se ha apoyado en un discurso de “mano dura” frente al aumento de la violencia asociada al narcotráfico, una narrativa inspirada en la estrategia de seguridad del presidente salvadoreño Nayib Bukele, a quien ha expresado admiración.
El tema ha cobrado fuerza tras el deterioro de los indicadores de seguridad. En 2025, Costa Rica registró una tasa de homicidios cercana a 17 por cada 100 mil habitantes, una cifra elevada para un país que durante décadas fue considerado uno de los más seguros de América Latina.
Johan Muñoz, estudiante de 21 años, señaló que espera que el próximo gobierno adopte medidas contundentes para devolver la tranquilidad: “Quiero sentirme seguro, porque últimamente la violencia es algo increíble”, expresó.
La centralidad del tema quedó reflejada en un sondeo de la UCR realizado en diciembre, que reveló que 42.4 por ciento de los encuestados apoyaría a un candidato con propuestas firmes en materia de seguridad ciudadana.
Congreso y reforma institucional
Fernández ha manifestado su intención de consolidar una mayoría parlamentaria que le permita impulsar reformas constitucionales, en especial relacionadas con el Poder Judicial, institución que tanto ella como el presidente Chaves consideran un obstáculo en la lucha contra el crimen organizado.
Su partido, Pueblo Soberano, también encabeza la intención de voto para el Congreso, con 29.5 por ciento. Le siguen Liberación Nacional, encabezado por Ramos, con 9.2 por ciento, y el partido de izquierda Frente Amplio, con 8.3 por ciento, según el mismo estudio académico.
Advertencias de la oposición
Desde la oposición, diversos sectores han advertido que una eventual victoria de Fernández podría profundizar un modelo de gobierno con rasgos autoritarios, poniendo en riesgo la independencia de poderes que históricamente ha caracterizado a Costa Rica.
Críticos del oficialismo sostienen que las propuestas de Chaves y Fernández podrían erosionar el equilibrio institucional que convirtió al país, con 5.2 millones de habitantes, en un referente democrático en la región.

