Francia saca adelante el presupuesto de 2026 pese a intentos de censura al Gobierno

Francia dio luz verde este lunes a sus presupuestos para 2026, luego de varios meses de intensas discusiones políticas, después de que fracasaran dos nuevas mociones de censura presentadas contra el Ejecutivo del presidente centroderechista Emmanuel Macron.

En un escenario de inestabilidad política que se arrastra desde el adelanto de las elecciones en 2024, el primer ministro Sébastien Lecornu recurrió el viernes a un mecanismo ampliamente cuestionado que le permite adoptar el presupuesto sin someterlo a votación en el Parlamento.

Si bien Lecornu había prometido que las cuentas públicas serían debatidas y votadas por los legisladores, la ausencia de una mayoría clara en la Asamblea Nacional —fragmentada en tres grandes bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha— lo llevó a cambiar de estrategia.

El jefe de Gobierno optó entonces por negociar con el Partido Socialista, lo que le permitió aprobar en diciembre una primera parte del paquete presupuestal, correspondiente a la Seguridad Social, a cambio de congelar hasta 2028 la reforma pensional impulsada por Macron.

No obstante, ante la imposibilidad de reunir los apoyos necesarios para sacar adelante la segunda parte, relativa al presupuesto general del Estado, Lecornu activó el denominado artículo 49.3 de la Constitución, que autoriza al Ejecutivo a adoptar una ley sin votación parlamentaria, un recurso utilizado de forma recurrente desde 2022.

La única vía para bloquear este procedimiento era la aprobación de una moción de censura. Sin embargo, las iniciativas presentadas por los partidos de izquierda —con excepción de los socialistas— y por la ultraderecha no alcanzaron los votos requeridos, quedándose a 29 y 154 sufragios, respectivamente, de prosperar.

Los presupuestos finalmente aprobados tienen como objetivo sanear las debilitadas finanzas públicas de la segunda mayor economía de la Unión Europea y reducir el déficit fiscal, que pasaría del 5,4 % del PIB en 2025 al 5 % durante el presente año.

Esta aprobación representa un respiro político para el Gobierno a 15 meses de las próximas elecciones presidenciales, en las que Emmanuel Macron no podrá aspirar a la reelección, y le permite retomar la agenda gubernamental tras un prolongado periodo de parálisis.

“Es momento de avanzar hacia otros temas”, instó Lecornu a los diputados, a quienes reprochó el clima de cálculos electorales, en alusión a las elecciones municipales de marzo y a la presidencial prevista para 2027.

Entre los proyectos que el Ejecutivo planea impulsar en los próximos meses figuran un incremento del gasto en defensa, una ley de “emergencia” para atender las demandas del sector agrícola y la definición de la estrategia energética del país.

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