China y Sudáfrica firmaron ayer un acuerdo marco con miras a un nuevo tratado comercial, en un contexto en el que la principal economía africana explora alternativas tras la imposición de elevados aranceles por parte de Estados Unidos y el deterioro de su relación diplomática con la administración de Donald Trump.
El Ministerio de Comercio, Industria y Competencia de Sudáfrica informó que el entendimiento dará inicio a negociaciones para un tratado que permitiría a ciertos productos sudafricanos, como las frutas, ingresar al mercado chino sin pagar aranceles. La dependencia señaló que confía en que el acuerdo comercial pueda concretarse hacia finales de marzo.
A cambio, agregó el ministerio, China obtendría mejores condiciones para invertir en Sudáfrica, un país donde las ventas de automóviles chinos han registrado un crecimiento acelerado.
Estados Unidos aplicó aranceles de hasta 30 por ciento a algunos productos sudafricanos —uno de los niveles más altos impuestos a nivel mundial— como parte de la política de aranceles recíprocos impulsada por el presidente Donald Trump. Sudáfrica ha señalado que mantiene conversaciones con Washington en busca de un arreglo más favorable.
El acuerdo entre China y Sudáfrica se suma a otros esfuerzos orientados a reducir la dependencia de Estados Unidos, ante las medidas comerciales más duras adoptadas por Trump.
El anuncio de las negociaciones bilaterales se dio pocos días después de que Trump autorizara una prórroga de corto plazo de un acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y varios países africanos.
China ya se ha consolidado como el principal socio comercial de Sudáfrica tanto en importaciones como en exportaciones. Su peso económico en el continente africano continúa en ascenso y tiene una posición dominante en la extracción de minerales críticos, insumos esenciales para la fabricación de productos tecnológicos avanzados.
Entre los principales bienes que Sudáfrica exporta a China se encuentran el oro, el mineral de hierro y los metales del grupo del platino, mientras que los vehículos chinos han incrementado de manera notable su participación en el mercado sudafricano. Organismos industriales estiman que las ventas de marcas chinas pasaron de alrededor de 2.8 por ciento en 2020 a entre 11 y 15 por ciento el año pasado.
Brasil respalda un mayor acercamiento entre Mercosur y China
Brasil evalúa promover por primera vez un acuerdo comercial parcial entre el Mercosur y China, de acuerdo con declaraciones de altos funcionarios del gobierno brasileño, lo que representaría un giro relevante para la mayor economía de América Latina.
Hasta ahora, Brasil había bloqueado negociaciones formales con Pekín para proteger a sus industrias nacionales del aumento de las importaciones chinas. No obstante, ante el interés de China por fortalecer sus vínculos comerciales y las sucesivas rondas de aranceles impuestas por Washington, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva está revisando esa posición.
En una declaración conjunta difundida durante la visita del presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, a Pekín para reunirse esta semana con el presidente Xi Jinping, ambos mandatarios manifestaron su interés en que las negociaciones de libre comercio entre China y el Mercosur comiencen “a la brevedad”.
El Mercosur está integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, mientras que Bolivia se encuentra en proceso de incorporarse como miembro pleno.
Si bien un acuerdo comercial amplio y definitivo aún luce distante, dos funcionarios del gobierno brasileño señalaron que ahora se percibe como viable, en el largo plazo, un pacto parcial entre el Mercosur y China, impulsado por los aranceles estadunidenses aplicados a productos de países socios, los cuales han alterado los flujos comerciales globales y reconfigurado las alianzas económicas.

