La destacada snowboarder estadunidense Chloe Kim, dos veces campeona olĂmpica e hija de migrantes surcoreanos, saliĂł en defensa de la libertad de expresiĂłn de los atletas de su paĂs, luego de las crĂticas que el presidente Donald Trump lanzĂł contra el esquiador Hunter Hess.
“En situaciones como esta creo que es fundamental que permanezcamos unidos y nos apoyemos entre nosotros ante todo lo que está ocurriendo”, expresó Kim, quien a lo largo de su trayectoria ha enfrentado episodios de racismo por su origen asiático.
Al sumarse a la controversia que se ha extendido desde Washington hasta los Alpes italianos, la atleta se refiriĂł al mensaje del mandatario estadunidense en el que calificĂł a Hess como un “verdadero perdedor” tras manifestar sentirse conflictuado por representar a su paĂs en los Juegos de Milán-Cortina.
“Estados Unidos le ha brindado a mi familia y a mĂ muchas oportunidades. Pero tambiĂ©n considero que tenemos derecho a manifestar lo que pensamos sobre lo que sucede. Creo que deberĂamos guiarnos por el amor y la compasiĂłn, y me gustarĂa ver más de eso”, señalĂł Kim.
Las palabras de Kim fueron respaldadas por su compañera de selección Maddie Mastro, quien afirmó que los deportistas no pueden mantenerse al margen de la realidad que los rodea.
“Yo tambiĂ©n me siento triste por lo que ocurre en mi paĂs. Es muy duro y pienso que no podemos cerrar los ojos ante ello. Al mismo tiempo, represento a una naciĂłn que comparte mis valores de bondad y compasiĂłn, y que se une frente a las injusticias”, afirmĂł.
Otros practicantes de snowboard de Estados Unidos tambiĂ©n se pronunciaron a favor de la diversidad y la libertad de opiniĂłn. “Existen muchas posturas distintas. Claramente estamos muy polarizados”, comentĂł Bea Kim, de 19 años. “En lo personal, me siento muy orgullosa de mi nacionalidad. Aun asĂ, considero que la diversidad es lo que nos fortalece como paĂs y lo que lo hace tan especial”.
Por su parte, Eileen Gu, esquiadora nacida en Estados Unidos que compite por China, comentĂł tras ganar la medalla de plata en slopestyle que habĂa estado en contacto con Hess, quien le confesĂł que ella era de las pocas personas capaces de comprender por lo que estaba pasando.
“Como alguien que ya ha estado en medio del fuego cruzado, siento compasión por los atletas”, dijo Gu, originaria de San Francisco, cuya decisión de representar a China la convirtió en una figura altamente polémica.
La polémica abrió un debate más amplio sobre si los deportistas deben o no expresar posturas personales en el escenario internacional.
El medallista olĂmpico estadunidense Gus Kenworthy, quien en esta ediciĂłn compite por su paĂs de origen, Gran Bretaña, tambiĂ©n se vio envuelto en la confrontaciĂłn cultural luego de afirmar que recibiĂł “mensajes terribles” tras publicar un eslogan contra el ICE (Servicio de InmigraciĂłn y Control de Aduanas de Estados Unidos), que aparentemente estaba escrito con orina sobre la nieve.
En conjunto, estos episodios han transformado la libre expresiĂłn de los atletas en un factor de divisiĂłn inesperado dentro de los Juegos OlĂmpicos.
La tensiĂłn polĂtica se ha hecho visible en Milán-Cortina, entre otros motivos, por la presencia de personal del ICE. Esta agencia ha enfrentado protestas masivas en distintos puntos de Estados Unidos despuĂ©s de que agentes suyos mataran a tiros a dos personas en Mineápolis el mes pasado.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien acudió el viernes a la ceremonia inaugural de los Juegos en Milán, fue abucheado cuando apareció brevemente en las pantallas gigantes del estadio San Siro.

