El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró este martes que en los últimos dos días ha tenido que modificar sus desplazamientos por razones de seguridad ante una presunta amenaza contra su vida.
Durante el Consejo de Ministros realizado en Montería, el mandatario relató que la noche anterior el helicóptero en el que se transportaba tuvo que cambiar su trayecto hacia la costa luego de que se detectara un posible plan para atacarlo.
“Tengo que decir que llevo dos días moviéndome para impedir que me maten. No pude aterrizar porque las luces de la pista estaban apagadas. En la mañana tampoco descendí en el lugar previsto por temor a que dispararan contra el helicóptero, donde iban mis hijos. Entonces nos internamos en el mar durante cuatro horas y terminé llegando a un sitio distinto al programado, pero llegué”, expresó el jefe de Estado.
El presidente reiteró que el vuelo se desvió mar adentro durante varias horas antes de poder concretar su llegada, insistiendo en que las decisiones obedecieron a razones estrictamente de seguridad.
En el mismo espacio, Petro informó que ordenó apartar de su cargo a un general de la Policía, a quien señaló de presuntamente intentar introducir drogas en su vehículo oficial con el objetivo de relacionarlo con actividades de narcotráfico y afectar una visita diplomática a Estados Unidos.
Según el mandatario, estos episodios lo mantienen en una “situación de alarma” que lo obliga a reforzar las medidas de protección tanto para él como para su familia.
Desde que asumió la Presidencia en 2022, Petro ha denunciado en distintas ocasiones la existencia de una supuesta “junta del narcotráfico”, integrada por organizaciones criminales de varios países, que —según afirma— ha intentado atentar contra su vida en repetidas oportunidades.

