En los Juegos OlĂmpicos de Invierno de Milán-Cortina, los drones han adquirido un rol destacado al ofrecer imágenes espectaculares y dinámicas que capturan la acciĂłn a la par de los deportistas.
Estos aparatos, conocidos como drones de vista subjetiva (FPV), siguen a esquiadores y pilotos de bobsleigh mientras descienden por pendientes y pistas de hielo a velocidades superiores a 140 km/h. Pilotados mediante casco y mando, permiten transmitir una perspectiva precisa y envolvente que supera lo que ofrecen los drones convencionales.
Olympic Broadcasting Services (OBS) los utiliza especialmente en la pista de Cortina d’Ampezzo, evitando la necesidad de colocar cámaras fijas en cada curva. En deportes como luge, bobsleigh y skeleton, los drones siguen a los competidores desde las primeras curvas, dando la sensación de estar justo detrás de ellos. El neerlandés Ralph Hogenbirk, ex campeón de carreras de drones, controla estos aparatos durante las pruebas.
Los atletas aseguran que los drones no interfieren en su desempeño. Felix Loch, triple campeĂłn olĂmpico de luge, afirma: “No te fijas en ese tipo de cosas. Dan imágenes diferentes que están sĂşper bien”. La esquiadora Emma Aicher coincide: “No me doy cuenta del dron, está muy lejos y las imágenes son excelentes”.
Según Yiannis Exarchos, director de OBS, el sistema fue desarrollado con la colaboración de los propios deportistas para resaltar la acción sin distraerlos. Actualmente, se emplean quince drones FPV en Milán-Cortina, utilizados en distintas disciplinas.
Aunque los drones se emplearon por primera vez en unos Juegos de Invierno en Sochi 2014 y la vista FPV debutĂł en ParĂs 2024, la tecnologĂa ha avanzado, logrando que estos aparatos alcancen velocidades comparables a las de los atletas con total seguridad.
El frĂo de la montaña y la duraciĂłn limitada de las baterĂas representan desafĂos. Cada dron, fabricado a medida segĂşn la misiĂłn, requiere cambios de baterĂa despuĂ©s de cada carrera. Algunos de estos aparatos pesan menos de 250 gramos y su nivel de ruido depende del tamaño de las hĂ©lices y la velocidad de vuelo requerida.

