De cara al inicio formal de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el proceso podría ser complejo, aunque consideró poco probable que derive en la negociación de un nuevo tratado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que un nuevo acuerdo implicaría la ratificación de los Congresos de los tres países, escenario que, a su juicio, hace más factible una revisión puntual del tratado vigente. “Nosotros creemos que va a ser una revisión; puede ser compleja en algunos temas, pero va a ser una revisión”, señaló.
Sheinbaum indicó que el Gobierno de México cuenta con un equipo técnico para encarar el proceso y que, de ser necesario, se sumará apoyo externo, en particular del sector empresarial, como ha ocurrido en revisiones previas.
La presidenta también aclaró que la posibilidad de dejar expirar el T-MEC —mencionada a inicios de mes por el presidente estadounidense Donald Trump— no fue abordada en su reciente encuentro con él, realizado en Washington durante el sorteo del Mundial de futbol. Según detalló, Trump planteó continuar el trabajo coordinado con el Departamento de Comercio, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) y el Departamento del Tesoro.
Sheinbaum recordó que el titular de la USTR, Jamieson Greer, reconoció ante el Senado estadounidense que el T-MEC ha sido benéfico, aunque con áreas susceptibles de perfeccionamiento. En ese marco, subrayó que existe comunicación permanente entre Greer, los secretarios de Comercio y del Tesoro de Estados Unidos, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
En síntesis, el Gobierno mexicano anticipa un proceso de revisión exigente, pero enfocado en ajustes específicos y no en la sustitución integral del acuerdo comercial.

