Protestas en Quito ante el informe de Daniel Noboa
Integrantes de organizaciones sociales y colectivos ciudadanos expresaron su desacuerdo este domingo con el informe presentado por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ante la Asamblea Nacional. Durante la rendición de cuentas por su primer año en el segundo período presidencial, manifestantes se congregaron en las inmediaciones de la Universidad Central del Ecuador, en Quito, ondeando pancartas y gritando consignas como “Fuera, Noboa, fuera”.
Condiciones de vida en crisis
Rosa Pacheco, miembro del Comité 2 de Octubre, se pronunció sobre la grave situación que enfrenta la población: “estamos cansados de tanta violencia, inseguridad, desempleo y la escasez de medicinas en los hospitales”. La activista cuestionó fuertemente las cifras y logros que Noboa expuso en su intervención, tildándolo de “mitómano”.
Incremento del desempleo y la crisis sanitaria
Pacheco añadió que el deterioro de las condiciones de vida en Ecuador es evidente: “La situación se refleja en las calles”. Enfatizó el aumento del desempleo y la crisis en el sistema de salud pública, mencionando que “vemos morir amigos, familiares y ciudadanos en las puertas de los hospitales”. También alertó sobre la grave situación que enfrentan los pacientes renales debido a la falta de inversión estatal en el sector salud.
Defensa de la gestión gubernamental
Mientras las manifestaciones se llevaban a cabo, el presidente Noboa defendió su gestión económica y de seguridad durante su discurso ante la Asamblea Nacional. Aseguró que su gobierno ha “recuperado la confianza del mundo en Ecuador”, y se jactó de haber reducido el riesgo país, además de reactivar la actividad económica del país. A pesar de sus afirmaciones, los protestantes continuaron expresando su descontento, resaltando la desconexión entre los datos oficiales y la realidad que viven los ciudadanos.
Conclusión y futuro incierto
El descontento popular hacia el gobierno de Noboa subraya la creciente tensión social en Ecuador. Con la aprobación de su gestión en entredicho y una ciudadanía que clama por cambios significativos, el futuro de la administración Noboa se presenta incierto. Las manifestaciones reflejan una necesidad urgente de atención a los problemas estructurales que afectan a la población ecuatoriana.

