El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro “Alito” Moreno, lanzó una dura crítica pública al gobierno federal por el desabasto de medicinas y la deficiente atención médica en los hospitales públicos, acusando que esta situación está provocando muertes prevenibles y graves perjuicios a pacientes y familias.
En su cuenta de X (@alitomorenoc), Moreno publicó un mensaje desde su perfil oficial en el que calificó como “inaceptable” que ciudadanos enfermos no puedan acceder a tratamientos básicos porque no hay medicamentos ni personal suficiente en los centros de salud, lo que, afirmó, ha derivado en pérdidas de vidas humanas que podrían haberse evitado con una política sanitaria eficaz y una administración responsable de los recursos públicos.
Esta publicación ha tomado fuerza en redes sociales, generando cientos de interacciones en pocas horas, con usuarios compartiendo experiencias personales sobre carencias en hospitales y exigiendo respuestas a las autoridades correspondientes. El mensaje ha sido ampliamente retuiteado y comentado, consolidándose como uno de los temas más discutidos en la plataforma en las últimas horas.
Moreno sostuvo que la falta de medicamentos —especialmente para tratamientos esenciales como los oncológicos— y la ausencia de atención médica oportuna son resultado de decisiones administrativas equivocadas y falta de supervisión por parte de las autoridades responsables de la salud pública. ﹘“No es un problema aislado: es una crisis que está afectando a miles de familias que dependen de hospitales públicos para vivir”.
Organizaciones sociales y colectivos de pacientes han respaldado estas denuncias, coincidiendo en que el desabasto y la falta de atención médica adecuada son problemas persistentes que ponen en riesgo la salud y la vida de quienes enfrentan enfermedades graves sin alternativas privadas.
Las reacciones a la publicación de Moreno incluyen llamados de ciudadanos, activistas y otros actores políticos para que el gobierno federal rinda cuentas y presente un plan urgente de abasto de medicinas y reforzamiento de la atención sanitaria, además de transparentar la asignación de recursos destinados a la salud pública.
Esta controversia ocurre en un contexto en que la calidad y cobertura de los servicios médicos públicos han sido temas recurrentes de discusión nacional, con múltiples solicitudes de información y denuncias presentadas ante organismos civiles y legislativos.

