La Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES) advirtió que la aplicación de aranceles a productos provenientes de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales impactará directamente al sector gasolinero, principalmente a través del encarecimiento del equipamiento utilizado en las estaciones de servicio.
Ricardo Quiroz Hernández, presidente del organismo, explicó que una proporción significativa del equipo instalado en gasolineras es de origen importado, por lo que el incremento de gravámenes representa un reto adicional para la industria. “Gran parte del equipamiento proviene del extranjero. Nuestro objetivo es avanzar hacia la fabricación nacional”, señaló durante una conferencia.
En este contexto, Gerardo García, integrante del consejo directivo de AMPES, indicó que los recientes ajustes en la política arancelaria internacional ya han comenzado a reflejarse en los precios. Detalló que, en las últimas semanas, los equipos para despacho de combustibles importados desde Estados Unidos han registrado aumentos de entre 5 y 8 por ciento, cuando históricamente los incrementos anuales se ubicaban entre 3 y 5 por ciento.
Por su parte, Aldo Vargas, consejero del organismo, subrayó que el impacto será inevitable, dado que buena parte de la cadena de suministro global depende de insumos provenientes de China. Añadió que este escenario no solo se traducirá en mayores costos para productos y servicios en estaciones de servicio, sino también en una menor inversión para la apertura de nuevas gasolineras.
David Hernández Martínez, secretario de AMPES, precisó que alrededor de 80 por ciento del equipamiento utilizado en estaciones de servicio es importado, lo que expone al sector a las variaciones del comercio internacional.
No obstante, Mauricio Boué Iturriga, también consejero del organismo, matizó que el impacto no será uniforme, ya que la mayor parte del equipo proviene de Estados Unidos. Explicó que, bajo las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), estos equipos están exentos de aranceles; sin embargo, si incorporan componentes asiáticos, sí deben cubrir una parte proporcional del impuesto.
En términos de desempeño económico, la AMPES estimó que el sector de hidrocarburos creció entre 5 y 8 por ciento durante 2025, impulsado principalmente por las actividades de operación y mantenimiento. En contraste, la construcción de nuevas estaciones se desaceleró debido a la transición regulatoria tras la desaparición de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la creación de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
A pesar de este entorno, Quiroz Hernández expresó una visión positiva para 2026, sustentada en el compromiso de los empresarios gasolineros para cumplir con la normatividad y en el acompañamiento que brinda la AMPES para mejorar la eficiencia operativa.
El organismo recordó que el sector enfrenta más de 100 obligaciones regulatorias al año, derivadas de la supervisión de instancias como la CNE, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Ante esta carga regulatoria, la AMPES ha intensificado sus programas de capacitación y asistencia técnica, enfocados en garantizar la trazabilidad, la calidad de los combustibles y el correcto funcionamiento de los controles volumétricos, en línea con la estrategia nacional para combatir el mercado ilegal de hidrocarburos.
Para 2026, el organismo prevé un crecimiento de hasta 8 por ciento, condicionado al comportamiento del entorno regulatorio y a la evolución del contexto internacional.

