La banca de desarrollo en México finalizó 2025 con una posición financiera fuerte, pero con amplio margen de subutilización. Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las instituciones colocaron 870 mil millones de pesos en crédito directo y, sumando garantías a otros bancos, alcanzaron 1,149 billones de pesos.
El índice de capitalización (ICAP) del sector se situó en 28.5 %, triplicando el mínimo regulatorio de 8 % para bancos comerciales, lo que refleja fortaleza pero también recursos no utilizados en un año de menor inversión pública y privada. La cartera mostró una morosidad de apenas 1.9 %, mientras el índice de cobertura llegó a 278.6 %, evidenciando amplia protección ante riesgos crediticios.
Las utilidades del sector alcanzaron 58.6 mil millones de pesos, con activos superiores a 3.1 billones de pesos, equivalentes al 8.9 % del PIB. Las instituciones beneficiaron a 914 mil personas y empresas, incluyendo Mipymes, proyectos de infraestructura, vivienda y personal de las fuerzas armadas, dejando un saldo de crédito directo e impulsado al sector privado de 1.878 billones de pesos.

