Mientras el debate internacional sobre la Copa del Mundo de 2026 se intensifica, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, insiste en minimizar la controversia que rodea al torneo. Desde su perspectiva, las crĂticas desaparecen una vez que comienza el espectáculo deportivo. “En Qatar hubo muchas objeciones, pero cuando empezĂł a rodar el balĂłn, apareciĂł la magia”, afirmĂł durante su intervenciĂłn en el Foro EconĂłmico Mundial de Davos. Sin embargo, desde Alemania surgiĂł una postura diametralmente opuesta: un alto dirigente del futbol germano planteĂł la posibilidad de boicotear el Mundial debido a la polĂtica exterior de Estados Unidos.
Oke Göttlich, presidente del club St. Pauli y uno de los vicepresidentes de la FederaciĂłn Alemana de Futbol (DFB), señalĂł en entrevista con el diario Hamburger Morgenpost que ha llegado el momento de abrir un debate serio sobre el boicot. Sus declaraciones están motivadas por las recientes acciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha generado tensiones con Europa tras su intento de anexiĂłn de Groenlandia —territorio semiautĂłnomo de Dinamarca— y la amenaza de imponer aranceles a varios paĂses europeos.
Estas medidas, advirtiĂł Göttlich, han provocado inquietud entre aliados histĂłricos de Washington y han puesto en riesgo la cohesiĂłn de la OTAN. “¿Con quĂ© argumentos se justificaron los boicots olĂmpicos de los años ochenta?”, cuestionĂł. “Desde mi punto de vista, la amenaza actual es incluso mayor. Esta discusiĂłn es necesaria”.
Estados Unidos será anfitriĂłn del Mundial junto con MĂ©xico y Canadá, en un torneo programado del 11 de junio al 19 de julio. A pocos meses del inicio, miles de aficionados expresan preocupaciĂłn por el alto costo de los boletos, mientras que las restricciones migratorias impuestas por la administraciĂłn Trump podrĂan impedir el ingreso de seguidores de algunas selecciones participantes.
Medios locales señalan que la postura de Göttlich podrĂa enfrentar oposiciĂłn interna, tanto del presidente de la DFB, Bernd Neuendorf, como del propio Infantino. El dirigente alemán cuestionĂł lo que considera una doble moral institucional. “Qatar fue excesivamente politizado y ahora actuamos como si nada tuviera implicaciones polĂticas. Eso me resulta inaceptable”, afirmĂł.
Durante el Mundial anterior, organizaciones civiles y defensores de derechos humanos denunciaron abusos sistemáticos contra trabajadores migrantes, sin que la FIFA estableciera condiciones estrictas al paĂs anfitriĂłn. Para Göttlich, esa omisiĂłn sigue siendo un punto crĂtico.
Aunque Alemania tuvo una actuaciĂłn decepcionante en Qatar y el actual seleccionador Julian Nagelsmann ha pedido evitar distracciones polĂticas, el dirigente del St. Pauli sostuvo que el deporte no puede desligarse de los valores. “Como sociedad estamos perdiendo la capacidad de marcar lĂmites y defender principios fundamentales”, señalĂł.
El club St. Pauli, con sede en Hamburgo, es reconocido por su identidad polĂtica de izquierda y por integrar activismo social con futbol. Su sĂmbolo de la calavera, asociado a movimientos alternativos, es parte central de su cultura.
Finalmente, Göttlich rechazĂł que un eventual boicot perjudique injustamente a los futbolistas del club que podrĂan participar en el Mundial. “La carrera de un jugador profesional no puede valer más que la vida de miles de personas que hoy están amenazadas directa o indirectamente por el paĂs anfitriĂłn”, concluyĂł.

