Los precios del petróleo extendieron sus pérdidas este miércoles durante las primeras operaciones en Asia, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Venezuela comenzará a enviar millones de barriles de crudo a territorio estadounidense y que su administración tendrá control sobre los ingresos derivados de esas ventas.
El mercado petrolero ha mostrado una elevada volatilidad desde el fin de semana, cuando fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una operación militar en Caracas para capturar al expresidente Nicolás Maduro. A esto se sumaron las declaraciones de Trump, quien aseguró que Estados Unidos tendrá control sobre Venezuela y exigió acceso total a sus reservas de petróleo, consideradas las mayores del mundo.
“El gobierno interino de Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, actualmente sancionado, a Estados Unidos”, escribió Trump el martes en redes sociales. Añadió que el crudo será vendido a precio de mercado y que los recursos obtenidos estarán bajo su supervisión, con el argumento de que se destinarán al beneficio tanto del pueblo venezolano como del estadounidense.
Tras haber cerrado el martes con una caída cercana al 2 por ciento, el petróleo continuó a la baja este miércoles en los mercados asiáticos, con descensos adicionales de alrededor del 1 por ciento.
De acuerdo con analistas, el anuncio de estos envíos reduce el riesgo de que Venezuela se vea obligada a recortar su producción por limitaciones de almacenamiento, lo que a su vez disminuye las preocupaciones sobre la oferta global. No obstante, también advirtieron que el panorama general apunta a precios más débiles para el crudo.
La presión a la baja se da en un contexto de abundante suministro, luego de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) acordaran incrementar la producción.
Aunque Venezuela concentra cerca de una quinta parte de las reservas mundiales de petróleo, especialistas señalan que un aumento acelerado de la producción enfrenta obstáculos importantes, como el deterioro de la infraestructura, los bajos precios internacionales y la persistente incertidumbre política.
En paralelo, los mercados bursátiles asiáticos mostraron comportamientos mixtos. Algunas plazas continuaron al alza tras un sólido inicio de año impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial, con Seúl marcando nuevos avances y subidas también en Sídney, Singapur, Shanghái, Wellington y Yakarta.
En contraste, Hong Kong, Taipéi y Manila cerraron con pérdidas, mientras que Tokio registró una fuerte caída después de que China endureciera los controles a las exportaciones hacia Japón de productos con posibles usos militares.

