Ante la expectativa de recibir más de cinco millones de visitantes internacionales, además de cientos de miles de aficionados locales, Estados Unidos prepara un despliegue de seguridad sin precedentes para la Copa del Mundo, con especial Ă©nfasis en la detecciĂłn y neutralizaciĂłn de drones, asĂ como en la protecciĂłn frente a ciberataques. El plan contempla una inversiĂłn multimillonaria, aunque tambiĂ©n ha generado inquietud entre organizaciones defensoras de derechos humanos debido al endurecimiento de las polĂticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
La preocupaciĂłn no sĂłlo se extiende a activistas, sino tambiĂ©n a aficionados extranjeros, luego de que el gobierno estadunidense ampliĂł la restricciĂłn de visas no turĂsticas a 75 paĂses, entre ellos Irán, Brasil, Colombia y Egipto, naciones que participarán en el torneo mundialista.
Aunque la FIFA anunciĂł la implementaciĂłn del FIFA Pass, un sistema de citas prioritarias para agilizar la expediciĂłn de visas a personas que ya cuenten con boletos y la autorizaciĂłn del Departamento de Estado, persisten dudas entre seguidores de diversas nacionalidades sobre posibles obstáculos para ingresar o desplazarse dentro del paĂs, asĂ como sobre eventuales revisiones federales, segĂşn reportes de la BBC.
InversiĂłn millonaria en tecnologĂa antidrones
A principios de este mes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informĂł que destinará 115 millones de dĂłlares a la compra y despliegue de tecnologĂa antidrones para resguardar los partidos del Mundial y los eventos conmemorativos por el 250 aniversario de Estados Unidos. Estos recursos serán administrados por una nueva oficina especializada del propio DHS, enfocada en sistemas de detecciĂłn, bloqueo y control de aeronaves no tripuladas.
“Los drones representan la nueva frontera de la superioridad aérea en Estados Unidos”, afirmó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, al justificar la estrategia.
De forma adicional, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema) asignĂł 350 millones de dĂłlares a los 11 estados sede del Mundial, fondos que tambiĂ©n se destinarán a la adquisiciĂłn de tecnologĂa contra drones.
Amenazas emergentes y simulacros de ataque
Aunque la mayorĂa de los drones suelen ser más disruptivos que letales, el uso de estos dispositivos en conflictos recientes, como el de Ucrania, ha demostrado que pueden convertirse en armas de alto impacto, incluso cuando se trata de modelos comerciales equipados con explosivos. Por ello, las autoridades estadounidenses consideran esta amenaza como real y no marginal.
En dĂas recientes, mandos militares, cuerpos policiacos y autoridades locales participaron en ejercicios de simulaciĂłn enfocados en escenarios de ataques con drones durante partidos y concentraciones masivas, como los fan fest.
El medio Politico informó que estos “juegos de guerra” buscan motivar a las agencias estatales y locales a adquirir equipos capaces de interceptar o redirigir drones hostiles, con la posibilidad de reembolsar los costos mediante un programa federal de subvenciones que alcanza los 500 millones de dólares.
Riesgos cibernĂ©ticos y polarizaciĂłn polĂtica
Expertos en seguridad digital tambiĂ©n han advertido sobre el riesgo de ataques cibernĂ©ticos. Chris Grove, estratega de ciberseguridad de la firma Nozomi Networks, señalĂł que la automatizaciĂłn de estos sistemas debe avanzar sin depender exclusivamente del aumento de personal humano. Además, alertĂł que la polarizaciĂłn polĂtica en Estados Unidos podrĂa incentivar a grupos de hacktivistas a utilizar el Mundial como plataforma para lanzar ataques simbĂłlicos.
Donald Lane, ex agente del Servicio Secreto, explicĂł que, aunque los atentados fĂsicos son cada vez más difĂciles debido a la vigilancia, las vulnerabilidades tecnolĂłgicas y el acceso remoto siguen siendo puntos crĂticos.
Un compromiso de seguridad sin precedentes
Andrew Giuliani, responsable del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo, anunció que el gobierno federal destinará más de mil millones de dólares a la seguridad del torneo, lo que calificó como uno de los mayores despliegues de recursos para un solo evento. De ese monto, 625 millones de dólares se canalizarán mediante un programa especial de subvenciones para reforzar tareas de vigilancia, capacitación, ciberseguridad y respuesta a emergencias.
La seguridad en las sedes quedará en manos de un esfuerzo coordinado entre fuerzas federales, estatales y locales, similar al aplicado en eventos como el Super Bowl.
MigraciĂłn y control social
Las ciudades anfitrionas experimentarán mayor presencia policial, controles viales y operativos conjuntos. Sin embargo, la polĂtica migratoria restrictiva de la administraciĂłn Trump —marcada por deportaciones masivas y redadas— ha generado inquietud entre aficionados extranjeros.
Cuestionado sobre la posibilidad de suspender operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el Mundial, Giuliani respondió que “no se ha descartado ninguna medida que garantice la seguridad de los estadounidenses”.
Además, el DHS propuso una nueva norma que ampliarĂa la informaciĂłn personal y de redes sociales requerida a los viajeros que ingresan bajo el programa de exenciĂłn de visas, lo que permitirĂa a las autoridades analizar publicaciones digitales en busca de expresiones consideradas hostiles hacia Estados Unidos.

