Estados Unidos declara emergencia ante una megatormenta invernal

Una lluvia helada comenzó a registrarse en Texas, marcando el inicio de una poderosa tormenta invernal que amenaza con afectar a cerca de la mitad de la población de Estados Unidos, con nieve, aguanieve, acumulaciones de hielo, temperaturas extremas y posibles apagones de gran escala.

Especialistas en meteorología advirtieron que el impacto podría ser comparable al de un huracán, debido a temperaturas que podrían descender por debajo de los 40 grados centígrados bajo cero, generando escenarios calificados como potencialmente “catastróficos”.

De acuerdo con los reportes oficiales, al menos 182 millones de personas se encontraban bajo alertas o avisos por nieve y hielo, mientras que más de 210 millones recibieron advertencias relacionadas con frío extremo.

El presidente Donald Trump informó a través de redes sociales que su administración mantiene coordinación con autoridades estatales y locales, y aseguró que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) se encuentra en plena capacidad operativa para atender cualquier eventualidad.

Ante el avance de esta ola ártica, varios estados declararon estado de emergencia. Los pronósticos indican que el sistema climático se desplaza desde la costa de California hacia el interior del país, cubriendo las Montañas Rocosas, las Llanuras y amplias zonas del centro del territorio continental.

Como medida preventiva, escuelas en Chicago y otras ciudades del centro-norte suspendieron actividades, mientras que las aerolíneas cancelaron miles de vuelos programados para el fin de semana. Al mismo tiempo, la población acudió de forma masiva a supermercados y ferreterías para abastecerse, y las empresas eléctricas se alistan ante posibles interrupciones del servicio.

Según datos del portal FlightAware, más de 6 mil vuelos ya habían sido cancelados durante el fin de semana.

En Texas persiste el recuerdo de la tormenta invernal de febrero de 2021, que dejó más de 200 fallecimientos, muchos relacionados con hipotermia, intoxicaciones por monóxido de carbono y accidentes provocados por las condiciones climáticas.

Aquella crisis también ocasionó el colapso de gran parte de la red eléctrica texana y afectó el suministro de gas natural hacia México, país que importa cerca del 90 % del gas que utiliza para la generación eléctrica.

Datos de la Oficina del Censo señalan que, en al menos 11 estados del sur, desde Texas hasta Virginia, la mayoría de los hogares dependen de calefacción eléctrica, lo que incrementa la presión sobre el sistema energético.

No obstante, autoridades estatales aseguraron que la infraestructura eléctrica se encuentra mejor preparada en esta ocasión. El gobernador Greg Abbott afirmó que “no existe expectativa alguna de apagones”, y sostuvo que la red eléctrica “está plenamente capacitada para enfrentar esta tormenta invernal”.

Por su parte, el meteorólogo Ryan Maue advirtió que los próximos diez días podrían constituir el periodo invernal más severo en cuatro décadas en Estados Unidos.

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