Tras la formalización del acuerdo que puso fin a la huelga minera de Cananea, Sonora, una de las más largas en la historia laboral del país, el dirigente nacional del Sindicato Nacional Minero, Napoleón Gómez Urrutia, agradeció públicamente a la presidenta Claudia Sheinbaum por su respaldo y voluntad política para resolver un conflicto que se prolongó por más de 18 años.
En un comunicado, el líder sindical destacó que la intervención del actual gobierno federal fue determinante para concretar una salida definitiva a la huelga iniciada en julio de 2007, la cual, recordó, estalló como respuesta a graves deficiencias en materia de seguridad e higiene, así como a reiteradas violaciones al contrato colectivo de trabajo por parte de la empresa Grupo México.
“Sin duda, esta triunfal resolución no hubiera sido posible con gobiernos del pasado. Los tiempos han cambiado y no permitiremos que haya impunidad e injusticia”, afirmó Gómez Urrutia, al subrayar que el desenlace del conflicto representa un precedente relevante en la defensa de los derechos laborales en México.
El dirigente también reconoció la “buena disposición”, la apertura al diálogo y el acompañamiento institucional de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y del titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños. Asimismo, resaltó el compromiso con las causas de los trabajadores que, aseguró, mantuvo el expresidente Andrés Manuel López Obrador durante su administración, sentando las bases para la solución alcanzada.
Gómez Urrutia señaló que los integrantes de la sección 65 del sindicato se sienten “muy contentos” por el cierre de una lucha que calificó como legítima y necesaria, y recordó que durante casi dos décadas los mineros de Cananea enfrentaron lo que describió como una “cruel y dura batalla” contra Grupo México, marcada por abusos y violaciones sistemáticas a sus derechos laborales.
El pasado martes, en Sonora, la secretaria de Gobernación dio a conocer los detalles del acuerdo que permitió levantar la huelga. Entre los puntos centrales se encuentra la creación de un fondo superior a los 2 mil 222 millones de pesos, destinado a financiar la liquidación de los trabajadores y a resarcir los daños derivados del derrame de residuos tóxicos en el río Sonora. De ese monto, el consorcio Grupo México aportará el 70.14 por ciento, equivalente a mil 500 millones de pesos, como resultado de las negociaciones impulsadas por el gobierno federal.
El acuerdo, que forma parte del Plan de Justicia para Cananea, contempla la liquidación de los trabajadores conforme al contrato colectivo original, así como el acceso a la seguridad social y al sistema de pensiones para 650 mineros y sus familias. También incluye beneficios para las viudas de 53 trabajadores que perdieron la vida durante el prolongado conflicto laboral.
Adicionalmente, se estableció la apertura de 400 plazas en la mina de Cananea para aquellos trabajadores que deseen reincorporarse a la actividad productiva, una medida que busca ofrecer alternativas laborales y contribuir a la reactivación económica de la región.
Pese a este avance, Gómez Urrutia advirtió que aún existen pendientes en la agenda laboral del sindicato. En entrevista con La Jornada, recordó que permanecen activas otras dos huelgas con más de 18 años sin resolverse: la de Taxco, en Guerrero, y la de Sombrerete, en Zacatecas, por lo que llamó a mantener el diálogo y la voluntad política para alcanzar soluciones similares.
El cierre del conflicto en Cananea es visto por el sindicato como un paso significativo en la reivindicación de los derechos de los trabajadores mineros y como una señal de cambio en la relación entre el Estado, las empresas y el movimiento obrero.

