La llamada cuesta de enero impacta este año de manera directa a seis de cada diez consumidores mexicanos, quienes inician el año con recursos muy limitados para cubrir los gastos básicos del mes. Asà lo revela un sondeo de opinión difundido por la firma de investigación de mercados Research Land.
De acuerdo con los resultados, quienes enfrentan mayores dificultades económicas señalan que la principal causa de su falta de liquidez fueron los desembolsos realizados durante las celebraciones de fin de año, en particular la compra de regalos y los gastos asociados a comidas y cenas.
Entre otros factores que explican la situación financiera de los hogares se encuentran una mala administración del aguinaldo, no haber recibido esta prestación o haberla percibido en un monto menor al de años anteriores. A ello se suman gastos efectuados durante El Buen Fin, según detalla la encuesta.
Pablo Levy, director general de Research Land, explicó que los datos evidencian una presión estructural entre los ingresos, los hábitos de consumo y el nivel de precios. Señaló que muchas familias llegan a diciembre con márgenes financieros muy estrechos y comienzan el año enfrentando costos que no regresan a niveles previos, especialmente en rubros como alimentos, transporte y servicios.
La agencia también subrayó que el incremento en los precios de productos básicos agrava el panorama, ya que una parte importante de la población percibe que su dinero alcanza menos al iniciar el año, reduciendo aún más su capacidad de maniobra financiera.
Según el estudio, 41 % de los encuestados reconoce haber gastado más de lo planeado durante las fiestas decembrinas; 24 % considera que la inflación y el aumento de precios es el principal factor que afecta su presupuesto al comenzar el año; y 19 % atribuye su situación a una combinación de consumo excesivo y encarecimiento de productos que suelen adquirirse en diciembre. Además, 16 % admite que ya arrastraba deudas antes de ese mes y que estas se incrementaron.
En cuanto a la preparación para enfrentar la cuesta de enero, 38 % de los consumidores afirmó haber elaborado un presupuesto para las festividades y que este les ayudó a no quedarse sin recursos; 32 % señaló que no planificó y gastó conforme surgieron las necesidades; 20 % diseñó un plan, pero no lo siguió completamente; y 10 % recurrió principalmente al financiamiento para cubrir sus gastos.
El sondeo también advierte que la presión económica no se disipa de inmediato. Casi la mitad de los participantes considera que las dificultades se concentran en enero, mientras que uno de cada cuatro prevé que los efectos se prolonguen hasta febrero o incluso marzo, lo que refleja que el impacto del consumo decembrino y del entorno de precios elevados sigue pesando en los primeros meses del año.

