A más de 4 mil kilómetros de su hogar, en Portland, Estados Unidos, la fondista mexicana Laura Galván combina su preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 con actividades ajenas al deporte para sostener su carrera. A sus 34 años y con dos décadas de trayectoria, la atleta recién impuso un nuevo récord mexicano en medio maratón (1:07:31), pero asegura que los resultados no se han traducido en apoyos suficientes por parte del sistema deportivo nacional.
“Es muy duro ser atleta de alto rendimiento en nuestro país. Siempre ha sido así”, afirmó Galván. “Terminé el año como la número uno nacional en tres pruebas y lo que me ofrecían era una beca de desarrollo. No me quiero desgastar con esos problemas, porque cada nueva dirigencia es el mismo discurso”.
La guanajuatense suma seis años consecutivos rompiendo marcas nacionales y ha establecido récords en 10 distancias, tanto en pista como en ruta y pruebas bajo techo. Aun así, reconoce que la falta de respaldo económico la ha obligado a buscar ingresos alternos, entre ellos la comercialización de miel y la venta de frutas y verduras en su comunidad natal, La Sauceda.
“Nada ha sido suficiente para obtener el apoyo necesario. Si con resultados a veces no te dan recursos, cuando tienes un bajón de rendimiento menos”, señaló. “El deporte no es magia: requiere tiempo, constancia y respaldo”.
Para el actual ciclo olímpico, Galván decidió enfocarse en el maratón, una transición que implicó triplicar sus costos de preparación. “He disfrutado mucho el proceso. Correr en ruta me dio un sentimiento de empoderamiento; en la pista el entrenamiento se volvía monótono y mentalmente cansado”.
La atleta también recordó que tras los Juegos Olímpicos de París 2024 la Conade le retiró la beca por no ubicarse entre las primeras 12, apoyo que posteriormente le fue restituido solo por unos meses. Durante ese periodo, su único ingreso estable provino de su patrocinador, la marca francesa Hoka.
“Es irónico que una empresa que no es mexicana tenga más confianza en mí que las propias autoridades”, dijo la ingeniera en alimentos. “Ellos me apoyan desde hace seis años; me pagan por correr y con eso administro viajes y gastos”.
De cara a 2026, Galván definirá en los próximos días su calendario competitivo, con el Mundial Bajo Techo de Torun, Polonia, en marzo, como primer gran objetivo del año. Posteriormente, planea correr otro medio maratón y comenzar el proceso para buscar la marca olímpica en maratón rumbo a Los Ángeles.
“Me siento excelente en esta nueva distancia. Cuido mucho mi sueño y mi alimentación. Sería bonito no tener que recurrir a otros ingresos, pero hay que enfrentar la vida como viene”, concluyó.

