En menos de cinco días, España ha registrado tres accidentes ferroviarios, uno de ellos de extrema gravedad: el choque frontal de dos trenes de alta velocidad ocurrido el pasado domingo en la provincia de Córdoba. El balance preliminar de estos siniestros asciende a 44 personas fallecidas y más de 80 heridas, entre ellas dos conductores. Ante este panorama, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) anunció la convocatoria de una huelga nacional entre el 9 y el 11 de febrero para exigir la recuperación de los “estándares de seguridad” en el sistema ferroviario.
A través de un comunicado, el gremio señaló que la huelga es “la única vía legal” que les ha quedado a los trabajadores para reclamar mejoras urgentes en la seguridad de la red. Según el sindicato, la situación actual pone en riesgo tanto a los profesionales del sector como a los usuarios del ferrocarril, y refleja un deterioro progresivo del sistema durante los últimos años.
Semaf subrayó la necesidad de adoptar medidas inmediatas que garanticen la seguridad y la fiabilidad del servicio, tras los recientes accidentes que han dejado numerosas víctimas. “Es inadmisible el estado actual del ferrocarril y su deterioro constante”, advirtió la organización sindical.
En paralelo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se refirió a los avances en la investigación del accidente más grave, ocurrido en la red de alta velocidad, considerado el peor en las últimas cuatro décadas. El siniestro mantiene suspendida la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía, mientras que la línea Madrid-Barcelona opera con restricciones de velocidad debido a denuncias sobre posibles fallos en la infraestructura.
No obstante, el titular de la cartera aclaró que aún es prematuro atribuir responsabilidades concretas. Indicó que las fisuras detectadas en algunos tramos de las vías no permiten, por sí solas, concluir que exista un problema estructural. “En estos momentos no estamos en condiciones de confirmar ninguna hipótesis”, afirmó, al señalar que la investigación sigue abierta y que no es posible establecer conclusiones definitivas a partir de un solo elemento de prueba.

