El primer año de la administración de Claudia Sheinbaum evidenció un cambio de rumbo en la política de seguridad de México, pasando de un enfoque limitado a un modelo de acción directa contra el crimen organizado, apoyado en inteligencia, despliegues territoriales y coordinación interinstitucional.
La Estrategia Nacional de Seguridad Pública, presentada en octubre de 2024, se estructuró en cuatro pilares: atención a las causas del delito, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia e investigación y coordinación plena del gabinete de seguridad.
Operación Frontera Norte: La administración desplegó 10 mil efectivos de la Guardia Nacional en Baja California, Chihuahua y Sonora con el objetivo de frenar el tráfico de drogas, armas y la migración irregular. Entre febrero y diciembre, se reportaron casi 10 mil detenidos, 7 mil armas aseguradas y 114 toneladas de droga decomisada, incluyendo 560 kg de fentanilo. El flujo migratorio hacia EE. UU. disminuyó un 91% para agosto de 2025.
Golpes al financiamiento criminal: La lucha contra el huachicol y la extorsión incluyó trazabilidad del combustible y operativos nacionales con participación de Fuerzas Armadas, Guardia Nacional y FGR. En noviembre se recuperaron 1.4 millones de litros de combustible robado y se detuvieron más de 600 personas vinculadas con extorsión en 24 estados.
Plan Michoacán: Tras el asesinato del alcalde Carlos Manzo, se lanzó un plan regional que combinó seguridad, desarrollo económico y educación. En su primer mes se registraron 972 detenidos, 945 armas aseguradas y 23 toneladas de droga decomisadas, incluyendo 17 laboratorios de metanfetamina desmantelados.
Resultados generales: Según la administración, los homicidios dolosos bajaron 25% en los primeros 11 meses del sexenio. Más de 30 mil personas fueron detenidas por delitos de alto impacto, se decomisaron 240 toneladas de droga y se cerraron 1.356 narcolaboratorios. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, destacó la necesidad de fortalecer a las policías locales, responsables del 96% de los delitos.
Analistas señalan que, pese a los avances operativos, la seguridad sigue enfrentando retos estructurales y que la eficacia de las medidas se evaluará a mediano y largo plazo. No obstante, la administración Sheinbaum dejó claro que la seguridad ya no es un tema secundario en la agenda federal.

