La tensión política vuelve a escalar en México
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, volvió a elevar el tono de confrontación contra Morena y el gobierno federal al denunciar presunta persecución política en su contra y acusar al oficialismo de mantener vínculos con estructuras criminales.
Durante un posicionamiento público, el también senador aseguró que ni él ni su partido dejarán de denunciar lo que considera un deterioro institucional y de seguridad en México.
“No nos van a callar”
Moreno sostuvo que las críticas, investigaciones y señalamientos impulsados desde el oficialismo forman parte de una estrategia para intimidar y desacreditar a la oposición.
“No nos van a callar”, afirmó el dirigente priista, quien insistió en que continuará denunciando presuntos nexos entre actores políticos de Morena y grupos criminales.
El mensaje ocurre en medio de una creciente polarización política rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
Las acusaciones contra Morena
En sus declaraciones, Alejandro Moreno señaló que el problema de seguridad en México no puede separarse de las acusaciones que recientemente han surgido alrededor de figuras políticas vinculadas a Morena.
La discusión tomó fuerza especialmente tras las investigaciones y acusaciones impulsadas desde Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios relacionados con el gobierno de Sinaloa.
Aunque las investigaciones siguen en curso y distintas autoridades han aclarado que no existen imputaciones formales definitivas, el caso ha provocado una fuerte crisis política dentro del oficialismo.
Morena responde y rechaza señalamientos
Desde el gobierno federal y Morena, las acusaciones de la oposición han sido rechazadas.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró recientemente que su administración no mantiene pactos con el crimen organizado y sostuvo que el gobierno continuará colaborando con las investigaciones correspondientes.
Sheinbaum también criticó a Alejandro Moreno y acusó a sectores opositores de intentar construir una narrativa política basada en confrontación y desinformación.
Washington y la presión internacional
Las declaraciones de Moreno también se producen después de su reciente gira en Estados Unidos, donde sostuvo reuniones y posicionamientos relacionados con democracia, seguridad y crimen organizado.
Desde Washington, el dirigente priista ha buscado internacionalizar parte del debate político mexicano, especialmente en temas relacionados con narcotráfico y presunta infiltración criminal en estructuras públicas.
El caso Sinaloa y la crisis política
Uno de los elementos que más ha golpeado al oficialismo en semanas recientes es el caso relacionado con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Autoridades estadounidenses señalaron presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y el Cártel de Sinaloa, situación que abrió investigaciones y solicitudes de colaboración internacional.
Aunque Rocha Moya ha rechazado las acusaciones y la FGR mexicana señaló que aún requiere pruebas adicionales, el caso provocó una fuerte presión política sobre Morena.
La disputa rumbo a 2027
La confrontación entre Morena y el PRI ya comienza a perfilar parte del debate político rumbo a las elecciones de 2027.
Temas como:
- seguridad,
- narcotráfico,
- corrupción,
- gobernabilidad,
- y fortalecimiento institucional
se han convertido en ejes centrales de la discusión nacional.
Y dentro de ese escenario, Alejandro Moreno busca posicionar al PRI como una oposición frontal frente al oficialismo.
Un clima político cada vez más polarizado
Analistas consideran que el ambiente político en México continuará endureciéndose conforme avance el calendario electoral.
Mientras Morena intenta defender la continuidad de la llamada Cuarta Transformación, la oposición busca consolidar una narrativa centrada en:
- crisis de seguridad,
- debilitamiento institucional,
- y necesidad de recuperar contrapesos democráticos.
Más que una declaración: una estrategia de confrontación
El mensaje de Alejandro Moreno no solo representa una reacción política inmediata.
También forma parte de una estrategia más amplia del PRI para:
- recuperar protagonismo,
- mantener presencia mediática,
- y fortalecer su narrativa opositora frente al gobierno federal.
La frase “no nos van a callar” resume precisamente el tono de confrontación que empieza a dominar el escenario político mexicano rumbo a los próximos procesos electorales.

