Con una ceremonia de apertura inĂ©dita, celebrada de manera simultánea en cuatro sedes de Italia —Milán, Cortina d’Ampezzo, Livigno y Predazzo— y con el encendido de dos pebeteros, comenzaron ayer los Juegos OlĂmpicos de Invierno 2026. El arranque del certamen estuvo marcado por protestas contra la presencia de agentes del Servicio de Control de InmigraciĂłn y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglĂ©s), asĂ como contra algunos patrocinadores.
Las manifestaciones, que se han registrado a lo largo de la semana, continuaron ayer. Horas antes de la ceremonia inaugural, cuya sede principal fue el Estadio OlĂmpico San Siro, varios cientos de personas —en su mayorĂa estudiantes— se congregaron en la plaza Leonardo da Vinci, en Milán, para protestar por la participaciĂłn de personal de la agencia migratoria estadunidense como parte del equipo de seguridad de la delegaciĂłn de ese paĂs.
“¡No queremos al ICE en nuestra ciudad!”, coreaban los manifestantes mientras hacĂan sonar silbatos y avanzaban entre nubes de humo rosa.
“No sólo rechazo lo que están haciendo contra los migrantes, tampoco me gusta cómo están actuando contra los manifestantes. Por eso salimos a protestar. ¿No les gustan las protestas? Pues aquà estamos”, expresó Andrea Cucuzza, de 18 años.
En el mismo lugar, otro grupo se reunió con banderas palestinas y una gran manta blanca con la leyenda: “De Milán a Mineápolis, estudiantes y trabajadores unidos contra la guerra, la represión y la explotación”. Esta protesta, convocada por el sindicalista de Amazon Chris Smalls, estuvo dirigida contra la participación de Israel en los Juegos.
El rechazo a la presencia del ICE también se hizo visible durante el desfile de las delegaciones en la ceremonia inaugural. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, fue recibido con abucheos cuando apareció brevemente en las pantallas desde la tribuna, mientras que, de manera opuesta, los atletas estadunidenses fueron ovacionados.
Antes de ello, los cuatro integrantes de la delegaciĂłn israelĂ fueron recibidos con una rechifla. En dĂas previos, se habĂan emitido llamados para excluir a Israel del certamen debido a la guerra en Gaza, iniciada en octubre de 2023.
La delegaciĂłn de Venezuela fue una de las más aplaudidas durante el desfile, al igual que la de Ucrania, paĂs que continĂşa en conflicto cuatro años despuĂ©s de la invasiĂłn rusa.
Por MĂ©xico, Donovan Carrillo (patinaje artĂstico) y Sarah Schleper (esquĂ alpino) llevaron la bandera nacional. La delegaciĂłn mexicana, conformada por cinco atletas, luciĂł un uniforme cuya pieza central fue una chamarra gris claro con mangas verdes y detalles inspirados en bordados tradicionales de distintas etnias del paĂs.
Además de Carrillo y Schleper, los representantes mexicanos en la justa son Allan Corona y Regina MartĂnez (esquĂ de fondo), asĂ como Lasse Gaxiola (esquĂ alpino). Este Ăşltimo y Schleper harán historia como la primera dupla madre-hijo en unos Juegos OlĂmpicos de Invierno.
La ceremonia inició con la participación de decenas de artistas y bailarines sobre el césped del estadio San Siro, donde los primeros cuadros escénicos recrearon el mito de Cupido y Psique, antes de rendir homenaje a tres grandes compositores italianos: Giuseppe Verdi, Giacomo Puccini y Gioachino Rossini.
Uno de los momentos más esperados llegó con la actuación de Mariah Carey, quien interpretó en italiano el clásico Nel Blu Dipinto Di Blu (conocido como Volare), seguida por la canción Nothing is Impossible en inglés.
Momentos musicales destacados
La velada incluyó otras presentaciones memorables, como Andrea Bocelli interpretando el aria Nessun Dorma de Turandot, Laura Pausini entonando el himno italiano y la soprano Cecilia Bartoli acompañada por el reconocido pianista chino Lang Lang.
Durante el acto, que tuvo como eje temático la armonĂa y se prolongĂł por tres horas y media, Kirsty Coventry, primera mujer en presidir el ComitĂ© OlĂmpico Internacional (COI), pronunciĂł un discurso en el que destacĂł que los Juegos OlĂmpicos son el espacio “donde atletas de todos los continentes compiten sin miedo y, al mismo tiempo, se respetan, se apoyan y se inspiran entre sĂ. Nos recuerdan que estamos conectados y que nuestra fortaleza surge de la manera en que nos tratamos, y que lo mejor de la humanidad reside en el coraje, la compasiĂłn y la bondad”.
Posteriormente, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, declarĂł oficialmente inaugurados los Juegos, dando paso al tramo final del espectáculo, que incluyĂł la formaciĂłn de una paloma como sĂmbolo de paz y la apariciĂłn sorpresiva de la actriz sudafricana Charlize Theron.
El momento culminante se vivió cuando los legendarios ex esquiadores italianos Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, desde el Arco de la Paz en Milán, y la esquiadora en activo Sofia Goggia, desde la Plaza Dibona en Cortina d’Ampezzo, encendieron los pebeteros, inspirados en los nudos entrelazados de Leonardo da Vinci.

