La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó un posicionamiento firme frente a la reciente acción militar de Estados Unidos en Venezuela, al reiterar el rechazo categórico de México a cualquier forma de intervención extranjera y subrayar que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos son principios innegociables.
Durante su pronunciamiento, la mandataria sostuvo que la política exterior mexicana se rige por fundamentos históricos y jurídicos claros. “La soberanía y la autodeterminación no son opcionales; son principios del derecho internacional. Las acciones unilaterales y las invasiones no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI”, afirmó.
Sheinbaum señaló que la experiencia histórica demuestra que la intervención militar no genera democracia ni estabilidad, sino que profundiza los conflictos. En ese sentido, remarcó que solo los pueblos tienen el derecho de decidir su destino y su forma de gobierno, sin imposiciones externas.
Defensa de la soberanía como principio constitucional
La presidenta recordó que la defensa de la soberanía no solo está consagrada en la Constitución mexicana, sino que forma parte esencial del marco jurídico internacional. Añadió que el desarrollo regional debe construirse a partir del diálogo entre iguales, el respeto mutuo y la promoción de la paz, especialmente en un contexto global marcado por la competencia económica con Asia.
En su mensaje, subrayó que América no pertenece a ninguna potencia ni a ninguna doctrina, sino a sus pueblos, y citó tanto los ideales democráticos de Abraham Lincoln como el pensamiento de Benito Juárez, basado en el respeto al derecho ajeno como fundamento de la paz.
Relación con Estados Unidos: cooperación sin subordinación
Sheinbaum reafirmó los términos de la relación bilateral con Estados Unidos, particularmente en materia de combate al narcotráfico y al crimen organizado. Indicó que la cooperación entre ambos países se sustenta en cuatro ejes: respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
Precisó que México colabora incluso por razones humanitarias para evitar que drogas como el fentanilo lleguen a la población estadounidense, pero insistió en que también es indispensable que Estados Unidos refuerce el combate a la venta ilegal de armas, el lavado de dinero y la distribución de drogas dentro de su propio territorio.
“En México manda el pueblo. Somos un país libre, independiente y soberano. Cooperación sí, subordinación no, e intervención nunca”, enfatizó.
Riesgo de intervención y unidad nacional
Cuestionada sobre la posibilidad de una intervención extranjera en México, la presidenta minimizó ese escenario y afirmó que existe comunicación y coordinación constante con el gobierno estadounidense. Señaló que una acción de ese tipo no resolvería ningún problema y contravendría principios fundamentales.
“La soberanía se defiende por encima de todo. Es un principio que el pueblo de México comparte y respalda”, afirmó, al recordar las consecuencias históricas de intervenciones pasadas.
Finalmente, Sheinbaum destacó que la sociedad mexicana se mantiene unida frente a cualquier intento de injerencia y expresó que la defensa de la soberanía nacional seguirá siendo una prioridad central de su gobierno, así como el rechazo a la intervención militar en Venezuela y en cualquier otro país.

