El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este jueves cualquier respaldo a Harry Sargeant III, un empresario del sector energético que, según informes de prensa, estaba intentando actuar como intermediario entre Washington y Caracas para reactivar la industria petrolera venezolana. Trump enfatizó que nadie fuera del gobierno está autorizado a representar oficialmente a EE. UU. en negociaciones de política exterior.
En una publicación en su red social Truth Social, el mandatario explicó que, aunque reconoció el “trabajo fantástico” de representantes oficiales como el secretario de Estado, Marco Rubio, Sargeant no tiene autoridad formal ni mandato del Departamento de Estado para hablar o negociar en nombre de Estados Unidos con Venezuela. “Él no tiene autoridad, de ninguna manera, forma o modo, para actuar en nombre de los Estados Unidos”, subrayó Trump.
Trump también se refirió a la relación bilateral entre ambos países, describiéndola como “extraordinaria” y diciendo que “el petróleo está empezando a fluir” y que grandes cantidades de dinero, “nunca vistas en muchos años”, pronto beneficiarían al pueblo venezolano. Afirmó además que EE. UU. mantiene una buena relación con la presidenta interina Delcy Rodríguez y sus representantes.
La aclaración de Trump se produjo en medio de reportes según los cuales Sargeant, un influyente magnate energético y donante republicano, habría mantenido contactos para facilitar la reactivación del sector petrolero en Venezuela tras años de sanciones y podría haber asesorado sobre cómo permitir el regreso de empresas estadounidenses a ese mercado.

